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Día Internacional de la Enfermera 2026: Empoderar a las enfermeras salva vidas. Los datos de la Atención Primaria en España muestran que aún queda mucho camino



12 de Mayo, 2026

12 de mayo de 2026
Cada 12 de mayo, aniversario del nacimiento de Florence Nightingale, el mundo celebra el Día Internacional de la Enfermera. Este año, el Consejo Internacional de Enfermeras (CIE) ha elegido como lema: «Nuestras enfermeras. Nuestro futuro. Las enfermeras empoderadas salvan vidas».
El mensaje es contundente y urgente: para que la enfermería tenga el mayor impacto posible en la salud de las personas, las enfermeras deben estar plenamente empoderadas, con entornos de trabajo seguros y justos, con el ejercicio pleno de sus competencias, con influencia real en los sistemas de salud y con liderazgo reconocido.
Desde FAECAP, este lema no nos resulta ajeno. Nos interpela directamente. Porque los datos que hemos recogido en nuestro informe sobre la situación de la Enfermería Familiar y Comunitaria (EFyC) en España dibujan un panorama en el que el empoderamiento de las enfermeras de Atención Primaria sigue siendo, en demasiados lugares, una promesa incumplida.

Lo que dicen los datos: España tiene el talento, pero no lo aprovecha
España cuenta con más de 3.900 Enfermeras Familiares y Comunitarias formadas a través del sistema EIR (Enfermera Interna Residente). Son profesionales con una especialización que les permite asumir un papel protagonista en la Atención Primaria: diagnóstico, prescripción, gestión de cupos propios, atención continuada a la comunidad. El sistema las ha formado durante años. Pero el sistema no siempre les ha abierto la puerta.
Las cifras hablan por sí solas:
  • Solo dos comunidades autónomas, Galicia y Aragón, tienen activos los 8 indicadores de implantación de la especialidad: puestos funcionales, bolsa de trabajo propia, roles específicos, definición de puestos en boletín oficial, reconocimiento de categoría profesional, asignación de cupo, baremación específica y prescripción autónoma.
  • La Comunidad de Madrid, la más poblada de España, tiene la tasa más baja de enfermeras en AP: 0,51 por cada 1.000 habitantes, con un cupo medio de aproximadamente 1.961 pacientes por enfermera. La categoría EFyC no se creó allí hasta 2025, con quince años de retraso respecto a las primeras comunidades.
  • Canarias creó la categoría en 2016 pero, una década después, mantiene 0 plazas de especialista creadas.
  • Cataluña ha formado al mayor número de EFyC de todo el país —743 profesionales— pero hasta 2025 no tuvo categoría profesional, y hoy solo cuenta con 34 plazas.
  • Castilla y León tiene 497 EFyC formadas —la segunda cifra más alta de España— pero sin puestos funcionales, sin definición de puestos en boletín oficial, sin convocatoria de OPE y sin asignación de cupo.
En el otro extremo, comunidades como Extremadura (tasa de 0,86/1.000 hab.), La Rioja (0,90/1.000 hab.) o Aragón (0,82/1.000 hab.) demuestran que mejores ratios son posibles. Y la Comunitat Valenciana ha logrado un hito inédito: crear exactamente una plaza por cada EFyC formada —270 para 270—, demostrando que formación y empleo pueden ir de la mano cuando existe voluntad política.

Empoderar a las enfermeras no es un eslogan: es una decisión política
El CIE señala que el empoderamiento real implica «eliminar las barreras que impiden al personal de enfermería utilizar todos sus conocimientos y habilidades». En la Atención Primaria española, esas barreras son concretas y medibles:
  • Cupos inasumibles. Muchas enfermeras atienden a más de 1.500 pacientes de forma individual. Algunas, como en Baleares o Murcia, superan los 1.700. Difícilmente se puede hacer enfermería comunitaria de calidad con esa carga asistencial.
  • Especialistas sin puestos. Miles de EFyC han invertido dos años de formación especializada y no encuentran donde ejercerla. El talento se desperdicia o se marcha.
  • Categorías sin contenido real. Varias comunidades han creado la categoría EFyC en el papel pero no han desplegado los mecanismos que la hacen efectiva: OPE, bolsa, asignación de cupo, baremación específica.
  • Prescripción autónoma aún pendiente. Comunidades como Navarra, Asturias o La Rioja no han implementado la prescripción enfermera, una herramienta esencial para que las EFyC ejerzan con plena autonomía.

El reto colectivo
El lema del CIE para 2026 nos recuerda que las enfermeras empoderadas no son solo buenas para las enfermeras: salvan vidas. La inversión en enfermería de Atención Primaria —en plazas, en reconocimiento, en condiciones dignas de trabajo— no es un gasto, es una palanca para la salud de la ciudadanía y para la sostenibilidad de los sistemas sanitarios.
En este Día Internacional de la Enfermería, desde FAECAP exigimos que las administraciones sanitarias de todas las comunidades autónomas den pasos concretos hacia la implantación plena de la Enfermería Familiar y Comunitaria:
  • Crear plazas de especialista en todas las comunidades que aún no lo han hecho, o que lo han hecho de forma insuficiente.
  • Convocar procesos selectivos (OPE) que permitan la estabilización de las EFyC en el sistema público.
  • Reducir los cupos de pacientes por enfermera para acercarse a los estándares europeos.
  • Activar todos los indicadores de implantación: puestos funcionales, bolsas propias, baremación específica, prescripción autónoma.
  • Garantizar la asignación de cupo como instrumento de continuidad asistencial y enfermería comunitaria real.
Las enfermeras españolas están formadas, están comprometidas y están listas. Lo que necesitan es que el sistema esté a la altura.
Nuestras enfermeras. Nuestro futuro. Las enfermeras empoderadas salvan vidas.

FAECAP — Federación de Asociaciones de Enfermería Comunitaria y Atención Primaria 12 de mayo de 2026 | #DIE2026 #OurNursesOurFuture #EnfermeríaFamiliarYComunitaria #AtenciónPrimaria

 
Vídeo Descubriendo a tu enfermera Familiar y Comunitaria: https://www.youtube.com/watch?v=J4ivkdJT50A&t=16s