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SOLO UNA DE CADA CUATRO ENFERMERAS ESPECIALISTAS EN FAMILIAR Y COMUNITARIA TRABAJA EN ATENCIÓN PRIMARIA

05 de Noviembre, 2026
Un informe elaborado por encargo del Ministerio de Sanidad describe una distancia clara entre el reconocimiento formal de la especialidad y su despliegue real. Propone medidas concretas para que las especialistas trabajen allí donde se han formado: en los centros de salud.
El informe Fidelización y Retorno de Talento en Atención Primaria: análisis de situación y estrategias para el Sistema Nacional de Salud elaborado dentro del Plan de Acción de Atención Primaria y Comunitaria 2025–2027, dedica un análisis específico a la especialidad de Enfermería Familiar y Comunitaria (EFyC). Su conclusión principal es que el sistema forma especialistas, pero no las aprovecha.
Una especialidad infrautilizada. Para 2024 se estimaban 18.959 títulos de especialista en EFyC, obtenidos por la vía EIR o por la vía excepcional. Sin embargo, solo el 10,3 % de las enfermeras de Atención Primaria tiene la especialidad, unas 4.660 profesionales. Eso significa que apenas una de cada cuatro especialistas (24,6 %) trabaja en Atención Primaria. Las diferencias entre territorios son grandes: desde el 18,6 % en Catalunya hasta ninguna especialista en varias comunidades. Una encuesta estatal de 2024, con más de 55.000 respuestas, apunta en la misma dirección: solo el 17,7 % de las tituladas en EFyC trabajaba con contrato de especialista.
Se forma más, pero no se retiene. Las plazas EIR de EFyC han pasado de 339 en 2018 a 919 en 2024, y todas se adjudican cada año. Aun así, solo el 22 % de las residentes que terminaron en 2023 consiguió un contrato fijo, interino o de al menos dos años en Atención Primaria. En medicina de familia fue el 43 %, y el objetivo del Plan de Acción era el 65 %. En siete comunidades ninguna especialista recién formada obtuvo un contrato de ese tipo. El acceso también es limitado: hay unas 0,16 plazas EIR por cada graduada en Enfermería, y solo se ofertó el 80 % de las plazas docentes acreditadas en EFyC, frente al 99 % en medicina de familia.
Un despliegue desigual entre comunidades. El informe parte de datos de FAECAP y estima unas 2.700 plazas específicas de EFyC en el SNS, el 7,3 % del total. Canarias no tiene ninguna identificada. Asturias tiene 2,05 por cada 10.000 habitantes, Aragón 1,47 y Madrid 1,21. Solo Galicia, Región de Murcia y Navarra valoran la especialidad tanto en las bolsas de empleo como en las OPE. Además, la residencia EIR no suele contar como experiencia profesional, de modo que formarse acaba penalizando en los baremos. En retribución, la enfermera especialista de Atención Primaria cobra de media un salario mínimo inferior al de una enfermera generalista de hospital. En algunas comunidades cobra incluso menos que una generalista de Atención Primaria.
Las voces de las especialistas. En los grupos focales, las enfermeras especialistas que hoy trabajan fuera de Atención Primaria describen contratos de días o semanas al terminar la residencia, y la plaza fija de hospital como única salida estable. Una de ellas lo resume así: "si tú no trabajas como especialista, no creas puntos en la bolsa, con lo cual siempre estás al final". También relatan ofertas sin cupo propio, limitadas a consultas monográficas, y un techo para acceder a puestos de dirección.
Medidas propuestas. La primera de las diez recomendaciones del informe es Garantizar una Atención Primaria atendida por especialistas. Incluye cuatro acciones específicas para la EFyC, con plazos e indicadores:
El informe Fidelización y Retorno de Talento en Atención Primaria: análisis de situación y estrategias para el Sistema Nacional de Salud elaborado dentro del Plan de Acción de Atención Primaria y Comunitaria 2025–2027, dedica un análisis específico a la especialidad de Enfermería Familiar y Comunitaria (EFyC). Su conclusión principal es que el sistema forma especialistas, pero no las aprovecha.
Una especialidad infrautilizada. Para 2024 se estimaban 18.959 títulos de especialista en EFyC, obtenidos por la vía EIR o por la vía excepcional. Sin embargo, solo el 10,3 % de las enfermeras de Atención Primaria tiene la especialidad, unas 4.660 profesionales. Eso significa que apenas una de cada cuatro especialistas (24,6 %) trabaja en Atención Primaria. Las diferencias entre territorios son grandes: desde el 18,6 % en Catalunya hasta ninguna especialista en varias comunidades. Una encuesta estatal de 2024, con más de 55.000 respuestas, apunta en la misma dirección: solo el 17,7 % de las tituladas en EFyC trabajaba con contrato de especialista.
Se forma más, pero no se retiene. Las plazas EIR de EFyC han pasado de 339 en 2018 a 919 en 2024, y todas se adjudican cada año. Aun así, solo el 22 % de las residentes que terminaron en 2023 consiguió un contrato fijo, interino o de al menos dos años en Atención Primaria. En medicina de familia fue el 43 %, y el objetivo del Plan de Acción era el 65 %. En siete comunidades ninguna especialista recién formada obtuvo un contrato de ese tipo. El acceso también es limitado: hay unas 0,16 plazas EIR por cada graduada en Enfermería, y solo se ofertó el 80 % de las plazas docentes acreditadas en EFyC, frente al 99 % en medicina de familia.
Un despliegue desigual entre comunidades. El informe parte de datos de FAECAP y estima unas 2.700 plazas específicas de EFyC en el SNS, el 7,3 % del total. Canarias no tiene ninguna identificada. Asturias tiene 2,05 por cada 10.000 habitantes, Aragón 1,47 y Madrid 1,21. Solo Galicia, Región de Murcia y Navarra valoran la especialidad tanto en las bolsas de empleo como en las OPE. Además, la residencia EIR no suele contar como experiencia profesional, de modo que formarse acaba penalizando en los baremos. En retribución, la enfermera especialista de Atención Primaria cobra de media un salario mínimo inferior al de una enfermera generalista de hospital. En algunas comunidades cobra incluso menos que una generalista de Atención Primaria.
Las voces de las especialistas. En los grupos focales, las enfermeras especialistas que hoy trabajan fuera de Atención Primaria describen contratos de días o semanas al terminar la residencia, y la plaza fija de hospital como única salida estable. Una de ellas lo resume así: "si tú no trabajas como especialista, no creas puntos en la bolsa, con lo cual siempre estás al final". También relatan ofertas sin cupo propio, limitadas a consultas monográficas, y un techo para acceder a puestos de dirección.
Medidas propuestas. La primera de las diez recomendaciones del informe es Garantizar una Atención Primaria atendida por especialistas. Incluye cuatro acciones específicas para la EFyC, con plazos e indicadores:
- Crear un registro de especialistas EFyC que ocupan plazas hospitalarias de generalista y abrir procesos extraordinarios de movilidad para que puedan volver a Atención Primaria (auditoría en 3 meses y resolución en 12).
- Reconocer como plaza de especialista EFyC toda vacante de enfermería que se genere en Atención Primaria, mediante un acuerdo común en la Comisión de Recursos Humanos del SNS. Esas plazas irían vinculadas a un cupo y exigirían el título de especialista.
- Mantener bolsas específicas abiertas y permanentes, valorar la especialidad en las bolsas generalistas y contar como experiencia de especialista el trabajo hecho en Atención Primaria.
- Convocar OPE específicas de EFyC, como máximo cada dos años, una vez puestos en marcha los mecanismos de retorno.
El informe propone además ofrecer a las residentes que terminan contratos estables vinculados a un cupo y a un equipo. También plantea un referente de salud comunitaria en cada centro, preferentemente especialista en EFyC, y un referente docente de EFyC. Pide hacer efectiva la prescripción enfermera, eliminar las barreras de acceso a la dirección de centros y ajustar la oferta de plazas EIR a las necesidades futuras.
En el Consejo Asesor del informe ha participado Esther Nieto García, presidenta de FAECAP, junto a otras enfermeras y enfermeros especialistas en Enfermería Familiar y Comunitaria. Asimismo, Sofía Angulo Hernando, presidenta de ACALEFYC y vocal de FAECAP, ha colaborado en la elaboración del informe.
(Valoración de FAECAP)